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Todos a Leer


Por Roberto Moreno Godoy

Siete municipios más son certificados por su trabajo en educación.

Ya antes he insistido en que la tarea de ofrecer a los niños y jóvenes una atención educativa y de calidad es responsabilidad de todos. Por ello, se debe hacer un esfuerzo profundo para tender puentes con los actores locales. Debemos darles voz y voto, pues su participación e involucramiento en la escuela son críticos para lograr los resultados esperados. Los padres de familia, líderes de la comunidad, directores y maestros comprenden las necesidades de los estudiantes y saben bien qué proyecto educativo es el que más conviene impulsar. Por esta razón, en muchos países la educación se organiza por distritos escolares y los establecimientos cuentan con mecanismos que formalizan la participación de padres y otros actores. Este ejercicio da fe de que las autoridades locales y los miembros de la comunidad educativa tienen la disposición y capacidad para apoyar en la administración de los establecimientos educativos de su jurisdicción. Más allá de una simple división geográfica, estos esquemas trasladan la responsabilidad de la toma de decisiones a personas cercanas al establecimiento educativo. Con ello se reconoce que la gestión escolar debe realizarse lo más próxima posible al centro educativo, pues los líderes y otros miembros cercanos de la comunidad comprenden mejor el contexto, las barreras, el potencial y las mejores rutas a seguir. De hecho, nuestra Constitución Política establece que el sistema educativo debe ser descentralizado. Asimismo, la legislación incluye dentro de las competencias municipales la gestión de la educación pre-primaria y primaria, así como de los programas de alfabetización y educación bilingüe. De esta cuenta, los procesos de reforma no sólo deben contemplar modalidades alternativas de ampliación de cobertura y medios para fortalecer la calidad de la educación. También deben prestar atención a temas administrativos y de organización escolar.

En los últimos años se han llevado a cabo importantes iniciativas para dar más realce al compromiso de las corporaciones municipales en respaldo a la educación. Es importante que las autoridades locales profundicen su diagnóstico sobre la situación de la educación y contemplen estrategias concretas en sus planes de trabajo para fortalecer la misma. Así, los gobiernos locales asumen un papel más protagónico en apoyo a programas dirigidos a sus habitantes en edad escolar. El Ministerio de Educación, la Asociación Nacional de Municipalidades, Empresarios por la Educación y la Gran Campaña Nacional por la Educación han lanzado varias actividades conjuntas que estimulan este espíritu de colaboración, especialmente en lo concerniente al fomento de la lectoescritura. Así, a través del Observatorio Nacional de la Calidad Educativa, se ha dado seguimiento a varias acciones locales a favor de la educación. La certificación de “Municipios Amigos de la Lectura” es una de estas actividades. Esta premiación, enmarcada en el Programa Nacional de Lectura, reconoce a aquellas municipalidades cuya labor ha tenido un impacto favorable en sus pobladores. En el último ciclo de evaluación se añadieron siete localidades de los departamentos de Guatemala, Huehuetenango, Quetzaltenango, Sacatepéquez, Santa Rosa y Totonicapán a la lista de Municipios Amigos de la Lectura. Se trata de Villa Nueva, Chiantla, Concepción Chiquirichapa, San Martín Sacatepéquez, Santo Domingo Xenacoj, Santa Cruz Naranjo y Totonicapán. Con esta distinción se reconoce el impulso de esfuerzos conjuntos entre centros escolares, autoridades ministeriales, municipales y sociedad civil para organizar y promover múltiples actividades de lectura. Estos casos servirán de inspiración a muchos otros municipios.