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Publicación semanal El Periódico

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Hábitat para la Humanidad


Por Roberto Moreno Godoy

Más que casas.

He tenido conocimiento de esta organización desde hace años. Sin embargo, la misma ha cobrado mayor notoriedad en mi familia cada sábado, cuando hablamos con nuestra hija, quien reside en la actualidad en Carolina del Norte. Desde hace algún tiempo ella dedica buena parte de su fin de semana como voluntaria de esta entidad. Así, nos comenta con entusiasmo sobre los proyectos en que se ha involucrado, de sus compañeros y de las familias beneficiarias. Muchos buenos samaritanos aportan su tiempo, recursos y energía para contribuir al bienestar de otros. Se trata de una obra loable. Estamos muy contentos, pues el domingo viajó a su tierra natal para acompañar a un grupo de la Universidad de Duke, quienes trabajaron en Guatemala esta semana construyendo una casa y colocando estufas mejoradas. Fue muy alentador apreciar de primera mano la alegría y la buena disposición de este grupo de jóvenes y de sus acompañantes. Fue su primera visita a nuestro país. La experiencia no sólo les ha permitido comprender mejor la situación de Guatemala, sino que ha les ha brindado una perspectiva distinta de su propia realidad y de sus condiciones de vida. Asimismo, ha generado una cohesión de grupo que denota que los resultados se magnifican cuando sumamos nuestra energía. El esfuerzo de estos visitantes es un mensaje poderoso de que, si dejamos de ser indiferentes y decidimos involucrarnos, podemos ser parte activa del desarrollo y del bienestar de otros. Su aporte tendrá un impacto positivo en la vida de muchas personas. La iniciativa contribuye a tender puentes entre culturas y entre seres humanos.

Hábitat para la Humanidad fue establecida en 1976 como una entidad internacional, no gubernamental, sin fines de lucro. Se ha dedicado a construir casas decentes, sin lujos, pero dignas y posibles de financiar. Así, contribuye a dar solución al problema de pobreza y falta de vivienda en diversos lugares del mundo. Mediante una red de afiliados y de oficinas nacionales, se coordinan todos los aspectos de los proyectos habitacionales, incluidos la selección de los sitios, su financiamiento, la organización de los voluntarios y la identificación de las familias beneficiarias. La misión de Habitat para la Humanidad es acercar a seres humanos para que juntos construyan hogares. Así, las casas son construidas por voluntarios y por los propios beneficiados. Desde su constitución hace más de cuatro décadas, ha ayudado a más de cuatro millones de personas a construir, rehabilitar o preservar más de 800,000 hogares, lo cual lo califica como el mayor constructor no lucrativo del orbe. La filial en Guatemala ( https://www.habitatguate.org/ ), persigue el acceso a viviendas nuevas, mejoradas o rehabilitadas, estufas mejoradas y letrinas, por medio de un financiamiento de carácter social. Según las cifras locales, durante el último año se ha contado con la participación de 112 brigadas de voluntarios nacionales y 56 brigadas de miembros internacionales, siendo un total de 3,429 personas que se han sumado al esfuerzo. Estos participantes han donado cerca de 50,000 horas de su tiempo y empeño, así como de conocimiento y habilidades, para llevar a cabo la construcción de muchos hogares guatemaltecos, ayudando a las familias a alcanzar su sueño de estrenar una vivienda en la cual podrán estar seguros y saludables. Iniciativas como esta, con un marcado rostro humano, aportan un mensaje de solidaridad y esperanza, que nos hace creer con firmeza que las cosas pueden cambiar para bien.