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Publicación semanal El Periódico

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CONVERCIENCIA


Por Roberto Moreno Godoy

Importante Encuentro Científico.

¿Cómo podemos crear oportunidades para aprender y contribuir a la sociedad? ¿Cuál es el papel de la tecnología en el desarrollo económico? ¿Contribuye ésta a la transformación del trabajo y de las empresas? ¿Incide el desarrollo de la ciencia en el bienestar de la sociedad? ¿Cuál es la importancia de la inversión en investigación para el desarrollo social? ¿Por qué es estratégico involucrar a más mujeres en el campo de la ciencia? ¿Qué beneficios generan las investigaciones? Estas y otras preguntas traen a colación el papel que las naciones están dando a la ciencia y a la tecnología en sus planteamientos de desarrollo en el mediano y largo plazo. Algunas de las sociedades más avanzadas y aquellas que han tenido un progreso meteórico en las últimas décadas han apostado a la formación de talento en disciplinas científicas, prestando especial atención al fomento de la investigación y a la incursión en nuevas tecnologías. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, ha insistido en que la innovación es fundamental para alcanzar un desarrollo sostenible, por lo que ha instado a los países que la integran a incrementar el gasto en investigación y desarrollo, así como el número de investigadores. Existe un creciente respaldo a la ciencia en el mundo. La República de Corea, Israel, Japón, Finlandia, Dinamarca, Suecia, Estados Unidos de América, Austria, Suiza y China se encuentran entre las naciones que más invierten en este campo. Los países europeos se han propuesto la meta de aumentar su inversión global en investigación y desarrollo a por lo menos 3% del PIB de aquí al 2020. Comparativamente, Guatemala apenas invierte 0.029% en ciencia, tecnología e innovación, lo que equivale a una centésima parte de la meta que otros se han trazado y nos sitúa entre los países que menos dedican a este sector tan relevante. El potencial de nuestra riqueza natural y el talento de la joven población del país quedarán truncados en tanto esta ecuación no cambie. Asimismo, la solución a los problemas que enfrentamos depende, en buena medida, de evidencia científica para la toma informada de decisiones, así como de la generación de nuevas ideas.

Las reflexiones anteriores formaron parte de la discusión de esta semana en Guatemala, en el marco de la realización de CONVERCIENCIA, encuentro organizado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, CONCYT. El evento convocó a veinte científicos guatemaltecos que radican en el extranjero y a varios investigadores que laboran en el país para compartir sus experiencias, presentar los resultados de sus estudios y profundizar sobre el estado actual de la ciencia en la región. Varias organizaciones sirvieron de anfitrionas para recibir a expertos de una reconocida trayectoria, habiéndose logrado atraer a cientos de personas interesadas en la materia. Así, la agenda del encuentro contempló una diversidad de temas, incluidos estudios sobre nutrición, sistemas inalámbricos y tecnologías móviles de última generación, beneficios de las investigaciones biomédicas en la órbita terrestre, teoría de cuerdas, salud global, gestión para la reducción de desastres, ciencias sociales computacionales, inmunoterapia y tratamiento de cáncer, aplicación de la metagenómica a ambientes lacustres, los microfluidos y microemulsiones para el diagnóstico médico, la metamorfosis de un laboratorio de investigación en enfermedades infecciosas y el uso de tecnologías satelitales para mejorar el sistema de alerta temprana para sequía, entre otros. Las jornadas llevaron a los participantes en un viaje de exploración a las lunas del sistema solar, pasando por la biología molecular, la química computacional, el cambio climático, la nanotecnología y el uso de simulaciones sociales masivas para evacuaciones durante tsunamis y terremotos, hasta llegar al universo obscuro. Proyectos de gran envergadura y trascendencia, como el diseño del primer satélite guatemalteco, presentado por Luis Pedro Zea y desarrollado en coordinación con un equipo de profesores y estudiantes de la Universidad del Valle, generaron gran expectativa.

CONVERCIENCIA evidenció que nuestra sociedad no ha dado a la investigación el respaldo que se necesita. Es importante propiciar este tipo de actividades, que impulsan el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación en Guatemala. Durante la inauguración del evento el Vicepresidente de la República, en su calidad de Presidente del CONCYT, refrendó el compromiso del Gobierno de la República de prestar más atención a la formación de científicos y a destinar más recursos para el campo de la investigación. Tenemos muchas oportunidades si se materializa este ofrecimiento. Los científicos guatemaltecos tienen mucho que aportar al bienestar de nuestra sociedad.