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Publicación semanal El Periódico

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Alianzas que dan Frutos


Por Roberto Moreno Godoy

Trabajando juntos lograremos mejores resultados.

El sábado se realizó la graduación del Campus Sur de la Universidad del Valle de Guatemala en Santa Lucía Cotzumalguapa. En la fértil tierra donde se ubica el campus se han cultivado diversas iniciativas académicas por más de dos décadas, en respuesta a las necesidades de la región. En esta ocasión se festejó la graduación de 109 nuevos profesionales, entre ellos profesores de educación primaria, maestros especializados en problemas de aprendizaje, licenciados en educación, profesores de inglés, de matemática y de computación, ingenieros en tecnología industrial y en la parte agrícola y pecuaria, técnicos en administración de empresas, en informática, en mecatrónica y en producción agrícola de exportación, así como egresados de la maestría en producción y gestión avícola y pecuaria. Este importante aporte es producto de la alianza entre la UVG y la agroindustria azucarera a principios de la década de los ´90s, a la cual se han ido sumando otros socios que han creído en el proyecto. La tierra fue donada por la familia Campollo y buena parte de la infraestructura ha sido desarrollada con el respaldo de la Asociación de Azucareros de Guatemala. Se ha contado con un fondo importante de becas del Grupo Pantaleón y se ha capacitado a miles de maestros de escuelas oficiales con el apoyo sostenido de Fundazúcar desde 1997. Ha sido un exitoso esfuerzo, coordinado con los ingenios y el sector privado de la zona.

El orador invitado en la ceremonia de graduación fue Julio Herrera, todo un referente del liderazgo empresarial del país y de la región. Sus obras y sus actuaciones ilustran lo que significa promover una cultura de negocios basada en principios éticos y el cumplimiento de las leyes para el bienestar general y para el desarrollo sostenible del país. Ha sido un firme creyente en la responsabilidad social de las empresas, habiendo promovido la inversión en múltiples programas de salud, educación y medio ambiente. Nació en Francia y se formó en universidades muy prestigiosas del extranjero, recorrido que su acento aun delata. Se trasladó a nuestro país para sumarse al equipo de Pantaleón hasta convertirla en una de las corporaciones más exitosas del continente, hoy día la principal empresa azucarera de América Latina, con presencia en México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Brasil y Chile. Pese a sus logros, Julio es una persona sencilla y reservada, que muy rara vez pierde la compostura. Siempre ha guardado un perfil bajo, apartado de todo afán de protagonismo. Quienes le conocen valoran su ética intachable y su firmeza en que siempre hay que hacer lo correcto, indistintamente de que eso conlleve escoger la ruta más difícil. Le describen como alguien visionario, que se enfoca siempre en el largo plazo. El enfrenta el cambio con entusiasmo, motivando a quienes les rodean a abrazar las nuevas ideas y proyectos. Hace algún tiempo, cuando sintió que había llegado el momento justo, Julio sorprendió a todos con su madurez y sabiduría, promoviendo el cambio de liderazgo generacional en la organización y apoyando como mentor a los que vienen tomando más responsabilidad en el grupo. Aun estos procesos duros de encarar dan fe de su entereza. Es un hombre de pocas palabras, pero cuando se anima a expresarse todos guardan silencio para escuchar lo que tiene que decir, pues habla sólo lo necesario, pero siempre con contenido relevante. Además, admiran su gran sensibilidad social. El reconocido hombre de negocios se dirige al presidente de un país y al conserje de una empresa con la misma cortesía y respeto, derivado de su firme convicción en la igualdad y dignidad de las personas. Es alguien de valores sólidos, solidario y modesto, que ha modelado el trato digno que merecen los trabajadores de campo, lo cual ha sido emulado por otras empresas e industrias.

Julio exhortó a los graduandos a asumir con entusiasmo la próxima etapa de sus vidas. Les recordó que ellos tienen la oportunidad de crecer, tener impacto en lo que deciden hacer y ser líderes del cambio – ahí en Santa Lucía Cotzumalguapa, su tierra natal, o en cualquier otra parte-, pues todos contamos con ellos para el futuro. Les compartió una frase de José Mujica, ex-Presidente de Uruguay, quien insistía en que “Un pueblo educado tiene las mejores opciones en la vida y es muy difícil que lo engañen los corruptos y mentirosos”. Insistió en que Guatemala necesita de sus hijos mejor educados para progresar. Les compartió que el acceso a una buena educación le dio la oportunidad de ver más allá de lo evidente, aprender algo nuevo cada día, querer leer mucho, conocer gente y escoger bien a sus amigos. Finalmente, les instó a que siempre piensen en el largo plazo, actúen con ética y tomen la responsabilidad de sus acciones.