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Publicación semanal El Periódico

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HIROSHI AMANO


Por Roberto Moreno Godoy

Premio Nobel de Física 2014 llega a Guatemala.

El 7 de octubre del 2014 fue un día inolvidable para él. Había tomado un vuelo desde su natal Japón hacia Lyon, Francia, con escala en Frankfurt. Cuando llegó a Alemania tenía poco tiempo para tomar la conexión, por lo que sólo alcanzó a abrir su computadora y ver con extrañeza que tenía muchos mensajes de felicitación. Se percató que ya estaban próximos a abordar por lo que no alcanzó a ver más, y cerró apresuradamente su correo. Su sorpresa fue aún mayor al llegar a su destino. Encontró una concurrida delegación de japoneses esperándolo, para congratularle por ser uno de los ganadores del Premio Nobel de Física. Hiroshi Amano, junto a su mentor Isamu Akasaki y el científico estadounidense también nacido en Japón Shuji Nakamura, obtuvo este gran reconocimiento por la invención de los diodos eficientes de emisión de luz azul, que han hecho posibles las fuentes de luz blanca brillantes y de bajo consumo. La Real Academia de Ciencias de Suecia resaltó que aunque esta invención tenía apenas 20 años de existir, ya había contribuido a crear luz blanca en una forma completamente distinta, para el beneficio de todos. Dicha organización explicó que si bien los diodos que emiten luz roja y verde existen desde la mitad del siglo pasado y han sido usados ampliamente en aplicaciones como relojes y calculadoras, los científicos encontraron múltiples dificultades para producir el LED azul, de un ancho de banda más corto, necesario junto a los otros para producir la luz blanca. Esto no fue posible hasta que estos tres investigadores obtuvieron adelantos importantísimos al principio de la década de los noventas. Esto posibilitó la creación de luces LED más eficientes y duraderas que otras fuentes previas de luz, las cuales dieron lugar a nuevos usos en una variedad de aplicaciones, incluidas la iluminación de calles, televisores y computadores. Como destacó la Academia, sus inventos han sido revolucionarios, desencadenando transformaciones fundamentales en la tecnología de iluminación. Las bombillas de luz incandescente iluminaron el Siglo XX. Ahora corresponde su momento a las luces LED. El mismo día en que el premio fue anunciado, la Revista Newsweek comentaba que sus invenciones han hallado el camino hacia nuestras lámparas de mesa de noche, las pantallas de los televisores y nuestros teléfonos inteligentes, teniendo el potencial de llevar luz a millones de personas que todavía no tienen acceso a una red eléctrica. Según dicha publicación, además de las eficientes lámparas LED de luz blanca y de su incorporación a equipos diversos, la provisión de luz a quienes no cuentan con electricidad, la esterilización de agua contaminada y nuevas técnicas de cultivo en invernadero son algunas de las formas en que esta tecnología ya ha cambiado nuestras vidas.

El Doctor Amano realizó sus estudios de ingeniería y posgrado en la Universidad de Nagoya, prestigiosa universidad en donde actualmente trabaja. Por más de tres décadas se ha concentrado en estudiar el crecimiento, caracterización y aplicaciones de dispositivos de semiconductores de nitruro del grupo III, que son bien conocidos como los materiales utilizados en diodos emisores de luz azul. En una entrevista con el Profesor Amano, difundida por la Organización Nobel poco tiempo después del anuncio del premio, se puede apreciar al científico japonés -ahora de 56 años- sencillo y afable, aun perplejo con la noticia. De forma humilde comenta la trascendencia del campo que han investigado, resaltando más los méritos de sus colegas laureados que los propios.

Tuve la suerte de escucharle durante el Foro Mundial de la Ciencia en Budapest en noviembre de 2015, cuyo tema central fue el poder habilitador de la ciencia. Su presentación generó gran expectativa. Me conmovió la sencillez y el don de gentes en que se dirigió a la concurrencia, especialmente a los investigadores más jóvenes, recordándoles que por difícil que fuera, la ciencia está llamada a mejorar la calidad de vida de la población. También me impresionó su afán en aplicar la tecnología LED para resolver el problema de contaminación del agua, una seria dificultad que enfrentamos en nuestras comunidades. Me acerqué a él al finalizar su presentación y a quemarropa le pregunté si vendría a Guatemala. Luego de hacerme un par de consultas, me dijo que sí lo consideraría. El lunes tendremos el gran honor de recibirlo en la Universidad del Valle de Guatemala para la lección inaugural del ciclo académico, actividad que hemos organizado junto a la Embajada de Japón en nuestro país. En dicha ceremonia el Profesor Amano dictará la conferencia “Lighting the Earth with LEDs” y recibirá un Doctorado Honoris Causa. Le deseamos una feliz y provechosa estancia en nuestro país. ¡Bienvenido!