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Publicación semanal El Periódico

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Ciudades Intermedias


Por Roberto Moreno Godoy

Educación, puente al desarrollo.

¿Se ha puesto a pensar cómo será Guatemala en el 2032? Algunos señalan que el rostro de nuestro país será muy distinto. Las tendencias harán que su fisonomía varíe drásticamente. Se espera que haya entre 22 y 23 millones de personas en el país. Un alto porcentaje tendrá entre 15 y 34 años, por lo que predominará la población económicamente activa. Nuestra economía será mucho más diversificada y el producto interno bruto dependerá menos de la agricultura. La globalización, la conectividad y la alta demanda de productos y servicios, entre otros factores, convertirán a las urbes en un imán aún más difícil de resistir. Se anticipa que miles de jóvenes migrarán a las áreas urbanas buscando mejores oportunidades. Se proyecta que siete de cada diez jóvenes entre 15 y 24 años dejarán el área rural donde nacieron. Ellos se apartarán de su núcleo familiar y contexto sociocultural para integrarse a una gran ciudad intercultural. Los escenarios también muestran que aunque la Ciudad de Guatemala y el resto de la región metropolitana seguirán creciendo y siendo el principal núcleo demográfico, su ritmo de expansión será menor al de otras regiones. De hecho, existen otros cinco nodos que crecerán a un ritmo mucho mayor: (1) el Nodo Regional de los Altos, centrado en Quetzaltenango y sus alrededores; (2) el Nodo Regional de Cobán; (3) el Nodo Regional de Guatemágica - Retalhuleu, Santa Cruz Muluá, San Martín Zapotitlán, Champerico, El Asintal, Mazatenango & Coatepeque; (4) el Nodo Regional Metrópoli de Oriente -Zacapa, Estanzuela, Río Hondo, Teculután & Chiquimula; y, (5) el Nodo Regional de Huehuetenango. Por su potencial turístico, a estos cinco deben añadirse Antigua Guatemala y Petén. Además, Puerto Barrios y el Puerto de San José ameritan un seguimiento especial. Esto coloca a nueve regiones con un posicionamiento estratégico. La tendencia en otros países ha sido que la urbanización ha ido acompañada de un crecimiento del PIB. Sin embargo, para lograrlo, es imperativo no sólo que las personas que se hayan mudado a los núcleos urbanos tengan la formación y competencias requeridas, sino que las ciudades mismas cuenten con la infraestructura y las condiciones para albergarlos; que ofrezcan los servicios básicos para funcionar (i.e. red vial, agua potable, vivienda, recreación, saneamiento ambiental, transporte) y que se dé una inversión social que se traduzca en una adecuada infraestructura y atención en salud, educación, nutrición, seguridad y justicia.

No cabe duda de que las personas llegarán a esas regiones. La cuestión es si las ciudades estarán preparadas para recibirles y ofrecerles una vida digna o si solamente veremos replicarse en esos sitios anillos de marginación y pobreza. Existe una coyuntura inigualable para hacer las cosas bien. Por ello, debemos contar con un plan de vuelo que de abra la puerta a un futuro más halagüeño, sustentado en nuevas tecnologías y que nos inspire a emprender e innovar. Los nodos que han sido identificados son lugares propicios para el progreso. Estas “Ciudades Intermedias”, de ser planificadas adecuadamente, no sólo favorecerán un esquema más exitoso de descentralización y desarrollo, sino permitirá realizar acciones más acordes con las necesidades de la población.

La semana pasada la Fundación de la Universidad del Valle, la UVG, El Consejo Privado de Competitividad y la Fundación Carlos F. Novella organizaron el Foro: “Educación, el puente de desarrollo hacia las ciudades intermedias”. La ponencia principal, a cargo de Enrique Godoy y Jorge Benavides, fue seguida de comentarios de Yolanda Mayora, Directora Ejecutiva de la Fundación Carlos F. Novella, de Fernando Rubio, Director del Programa Aprender y Leer, auspiciado por la USAID, y de Verónica Spross, Directora Ejecutiva de Empresarios por la Educación. Ellos arrancaron una conversación sobre las implicaciones de la educación para el desarrollo de ciudades intermedias. Además de trabajar en una adecuada planificación territorial, enfocada en los principales clusters de productividad y que aborde las principales brechas para su desarrollo, es imperativo impulsar estrategias claras para fortalecer el capital humano. La labor requerida para generar cerca de tres y medio millones de empleos de acá al año 2032 es titánica y requiere el compromiso e involucramiento de todos. Nuestro éxito podría cambiar para siempre el rostro de Guatemala, mostrando a una sociedad más próspera, justa, solidaria y sustentable, integrada por personas con las actitudes, competencias, ética y expectativas correctas para generar los cambios esperados.

Roberto Moreno Godoy