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Publicación semanal El Periódico

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Simposio Continental en Sololá

¿Puede imaginar cómo sería su vida sin agua?

Aunque a muchos esto pudiese ser ajeno, es más común de lo que pensamos. Se estima que 1 de cada 10 habitantes del planeta no tienen acceso a agua potable. La Organización de las Naciones Unidas proyecta que, en menos de diez años, cerca de 2 mil millones de personas vivirán en áreas afectadas por escasez de agua potable y que cerca de dos terceras partes de la población mundial estarán en lugares marcados por una limitada disponibilidad del vital líquido. Esto explica por qué muchos afirman que las guerras del futuro tendrán que ver con el agua. Según un reportaje de National Geographic, el agua que tomamos en la actualidad probablemente ha estado presente de una forma u otra desde la época de los dinosaurios (http://environment.nationalgeographic.com/environment/freshwater).

Sin embargo, aunque la cantidad de agua ha permanecido relativamente constante a través del tiempo, la explosión demográfica ha generado gran demanda, pues cada vez hay más competencia por agua potable. Según la prestigiosa revista, cerca del 70% de la superficie de la Tierra está cubierta de agua, pero solamente un 2.5% es agua dulce y apenas una ínfima porción de la misma está disponible para atender las necesidades de más de siete mil millones de personas. Además, para terminar de agravar el caso, la humanidad ha usado los recursos naturales de manera muy poco eficiente, lo cual exacerba la presión sobre los mismos. Nuestras fuentes de agua cada vez se ven más amenazadas por las actividades del hombre y por el cambio climático. Esto hace que todas las naciones debamos examinar el asunto con especial cuidado. El caso de Guatemala no es la excepción, pues aunque poseemos abundancia de agua -que aportaría la cantidad necesaria para cubrir lo requerido por la población- no sólo el acceso ha sido desigual, sino que hemos manejado muy mal nuestras fuentes de agua, encontrándose la mayoría de ellas contaminadas.

Buscando contribuir al análisis del tema, la Asociación Amigos del Lago de Atitlán, la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca del Lago de Atitlán y su Entorno (AMSCLAE) y el Centro de Estudios Atitlán de la Universidad del Valle de Guatemala (ubicado en UVG/Altiplano) organizaron hace unos días el “I Simposio sobre Aguas Continentales de las Américas”. El hermoso paisaje del Lago Atitlán, así como la seria crisis que este enfrenta, fueron el escenario perfecto para la realización de este importante evento, que favoreció el intercambio de conocimientos y experiencias para la salvaguarda de los recursos hídricos de la región. Se logró convocar a un público multidisciplinario y multisectorial, integrado por 263 personas, provenientes de 16 países. El simposio abarcó ponencias sobre el estado actual y la calidad de las aguas continentales de las Américas, así como presentaciones acerca de la gobernanza de los recursos hídricos y el tratamiento de las aguas residuales. Puso en relieve la importancia de los estudios científicos y del diseño de soluciones. Expertos de Guatemala, Estados Unidos, Panamá, Nicaragua, Costa Rica, Colombia, Venezuela y Suecia disertaron sobre la creciente degradación de los cuerpos hídricos en la región y sobre las amenazas latentes. También compartieron experiencias exitosas para gestionar de forma sostenible las fuentes de agua. Finalmente, el simposio propició una reflexión sobre cómo prevenir conflictos futuros, vinculados a esta problemática.

El encuentro motivó a los participantes a profundizar su labor en beneficio del manejo de los recursos hídricos, cuyas implicaciones sociales, económicas, ambientales y políticas son inmensas. Hay mucho trabajo por delante. Tal es el caso del Centro de Estudios Atitlán de la UVG, que continuará contribuyendo a resolver la problemática de la cuenca del lago. ¡Enhorabuena a los organizadores y a los ponentes por esta valiosa iniciativa!

Roberto Moreno Godoy