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Publicación semanal El Periódico

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Viaje a Júpiter

Chapín nos coloca en el firmamento.

¿Dónde me encontraré dentro de algunos años? ¿Cómo me gustaría verme? ¿Qué será de mi vida? ¿Tendré éxito en lo que haga? ¿Seré feliz? ¿Qué obstáculos enfrentaré? ¿Superaré los escollos? ¿Conseguiré lo que me proponga? ¿Podré alcanzar mis sueños? ¿Sabré acoplarme al ritmo de las cosas? ¿Seré capaz de navegar las aguas del futuro? ¿Me relacionaré bien con otros? ¿Habré adquirido las competencias necesarias para triunfar? ¿Haré una diferencia en la sociedad? ¿Encontraré a alguien con quien compartir el camino? ¿Lograré forjar mi propia familia? ¿En dónde fundaré mi hogar? ¿Daré significado a mi existencia? ¿Qué tan lejos llegaré? Todas estas son preguntas que muchos jóvenes se hacen al comienzo de su vida adulta. El acelerado cambio que caracteriza al mundo moderno provoca que la incertidumbre y la preocupación se apoderen muchas veces de su espíritu. Además, hay muchos que con gran diligencia resaltan las dificultades y limitaciones que hallarán en su camino. Algunos son muy eficaces para cortarles las alas. Esto no debe ser así. La voz más elocuente debiese ser aquella que les da aliento y les impulsa a avanzar.

Por ello, es esperanzador cuando uno encuentra un mensaje constructivo, que les inyecta de energía positiva; uno que inspira a los jóvenes a perseguir lo que se propongan. El último que llamó mi atención fue el del guatemalteco Edward Hirst en una reciente entrevista a Prensa Libre. Edward es el Subgerente de Operaciones del Proyecto JUNO de la Agencia Aeroespacial de EE.UU. (NASA). Antes participó en el proyecto Galileo, en Génesis y en la misión Stardust. El propósito principal de JUNO es entender el origen y evolución de Júpiter, un planeta gigantesco, cuyo estudio puede proveer conocimiento crítico para comprender los diversos sistemas planetarios. Según explican los expertos, Júpiter y sus lunas, son como un modelo del sistema solar. El planeta es grande como el sol y las lunas son como los planetas alrededor del sol. Como explica Hirst, proyectos como este pueden ayudarnos a entender cómo se formó todo el sistema solar. Luego de casi cinco años de travesía, la sonda especial JUNO finalmente entró la órbita de Júpiter la semana pasada, en donde permanecerá por 18 meses, registrando datos cuantiosos e información de gran valor. Así, se espera develar muchos de los secretos del planeta, lo cual permitirá confirmar algunas de las teorías sobre origen y evolución del sistema solar y de otras galaxias.

A sus 45 años, este científico, quien estudió matemática y física en la Universidad del Valle de Guatemala y luego siguió una carrera en ingeniería aeroespacial en Texas, ha trabajado por más de dos décadas en el Jet Propulsion Laboratory de la NASA. Aunque él nunca ha salido de nuestro planeta, indica que ha “viajado” por la Vía Láctea a través de las misiones robóticas en que se ha involucrado. En la entrevista, Edward manifestó su orgullo de ser guatemalteco y compartió que hay mucho campo para jóvenes talentosos en las disciplinas aeroespaciales. Uno puede aportar su conocimiento a descubrir cosas nuevas. En cuanto al hecho de ser chapín, Edward comparte que cuando una persona de un país pequeño alcanza algo distinto a lo común, su ejemplo sirve para demostrar que si uno se dedica, sí puede cumplir sus sueños. Para ello, reflexiona, uno debe tener claro la carrera que quiere emprender, formular un plan y ponerlo en marcha. Finalmente, su consejo a los estudiantes es valiosísimo: “Imaginen qué los va a hacer feliz, dedíquense a alcanzarlo, no hagan caso a los comentarios negativos. Si uno encuentra algo que quiere hacer, por más que parezca imposible, con esfuerzo se logra.”. Edward Hirst es un ejemplo de lo lejos que podemos llegar si tenemos claras nuestras metas y trabajamos con ahínco para alcanzarlas. Él ha puesto el nombre de Guatemala en el firmamento. ¡Felicitaciones por ser un ejemplo para nuestros jóvenes!

Roberto Moreno Godoy