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Publicación semanal El Periódico

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Pase de estafeta

Dos guatemaltecos ejemplares.

Tan parecidos y tan distintos a la vez. El primero, pausado, al final de la jornada, entre pilas de papeles y prolífero investigador, enfrascado en su laboratorio, desde donde libró batallas constantes contra el flagelo de la desnutrición. El segundo, joven emprendedor, en los albores de la travesía, de pasos firmes, metido en un torbellino, con el teléfono en mano, en permanente comunicación con el mundo y dispuesto a poner sus conocimientos en ciencias de la computación al servicio de la humanidad. Personajes ejemplares. Líderes en sus respectivos campos, con mente inquisidora, visionarios, orgullosamente chapines, jugadores en la cancha global, objeto de múltiples reconocimientos, intelectuales, comprometidos con la sociedad, tenaces e innovadores. Ambos alcanzaron la cúspide, habiéndose hallado muchas veces bajo los reflectores y, como sucede pocas veces, la altura no los mareó. Su sólida preparación y genialidad se hicieron acompañar de humildad, atributo que frecuentemente se pierde con el ascenso.


El primero desarrolló la Incaparina, el Vitatol, la Bienestarina y el Vitacereal; investigó las propiedades nutricionales del chilacayote, la chaya, la hierbamora, el chipilín, la arveja china, el brócoli, la semilla de aguacate y el bledo; experimentó con la mezcla de sorgo dulce, maíz y frijol para obtener harinas fortificadas a base de productos accesibles a las poblaciones del país; promovió la introducción de variedades más nutritivas de maíz, como el maíz de alta calidad proteica, QPM. El segundo creó Captcha, Recaptcha y Duolingo; está ideando una plataforma para aprender a leer y escribir; aboga por el emprendimiento tecnológico; busca revolucionar la educación y lograr que sea fuente de equidad.


Pocos momentos generan la energía y emoción que experimentamos la semana pasada en la Universidad del Valle de Guatemala. El jueves celebramos la lección inaugural, que abrió oficialmente los festejos de 50 años de aportes de la UVG a Guatemala. En dicha ocasión la Universidad se distinguió al entregar un Doctorado Honoris Causa en educación a Luis von Ahn?. Cientos de personas se acercaron a escuchar al joven inventor narrar sus experiencias. Veinticuatro horas después, despedíamos a Ricardo Bressani, acreedor al Doctorado Honoris Causa de esta Casa de Estudios en 1991, quien dirigió por más de dos décadas su Centro de Estudios en Tecnología de Alimentos. Fue inspirador compartir con el doctor Von Ahn y hacer una remembranza de la hoja de vida del doctor Bressani. Tuvimos la fortuna de centrar la atención en dos destacados chapines. De alguna manera, fue como presenciar el paso de la estafeta entre dos científicos notables. Agradecemos haber tenido cerca a Ricardo Bressani y celebramos la plenitud de una vida dedicada a buenas obras. La carrera de Luis von Ahn apenas comienza. Que siga construyendo y que conserve siempre la hombría de bien.

 

Roberto Moreno Godoy