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Publicación semanal El Periódico

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¡Basta!

Esta absurda interpelación debe cesar.

 

La ciudadanía tiene varios reclamos y cuestionamientos que hacerles. Demanda que los diputados cumplan sus responsabilidades constitucionales a cabalidad. Las elecciones de magistrados de la Corte Suprema de Justicia y de la Corte de Apelaciones, así como otros sucesos recientes, han despertado suspicacia y puesto los ojos de todos sobre su desempeño. Los miembros del Congreso de la República están en el centro del huracán. Muchos piden que rectifiquen sus pasos. 

De igual forma, aunque otras de sus actuaciones no están bajo los reflectores y pasan inadvertidas, también merecen ser reencauzadas. Tal es el caso del proceso al que se ha sometido al Ministerio de Educación por más de dos años. Sin desestimar la labor de fiscalización que le corresponde al Organismo Legislativo, el asunto ha sobrepasado lo aceptable. Las autoridades educativas están maniatadas, pasando más tiempo en las instalaciones del Congreso que atendiendo los asuntos propios de la Cartera. Se trata no solo de Cynthia del Águila, sino de todos los funcionarios que deben dedicar tiempo a acompañarle y a preparar respuestas a múltiples preguntas y a reportes incontables. Entre finales de noviembre de 2012 y septiembre de este año, la Ministra había sido citada 106 veces al Congreso para ser interpelada, de las cuales muchas veces fue despedida sin haber sido atendida. Adicionalmente, los dos últimos años fue citada otras cien veces más por distintas bancadas. Esto implica que la funcionaria y demás autoridades del más alto nivel del Ministerio de Educación han invertido más de 200 días hábiles en 2013 y 2014 para asistir al Congreso de la República. Esto es inaudito. Constituye un derroche de recursos y una pérdida de tiempo valioso. Rebasa la fiscalización y se convierte en un entorpecimiento de labores. Además, quienes han presenciado algunas de las sesiones lamentan el tono en que los interpelantes se han dirigido a la funcionaria y hacen ver que algunas de sus alusiones han rebasado el respeto que merece la Ministra, no solo por su calidad de mujer, sino por el alto cargo que ocupa y por su reconocida trayectoria profesional. Los ciudadanos no debemos tolerar estos excesos y desmanes. 

Sé que muchos diputados, incluido el propio presidente del Organismo Legislativo, han dedicado buena parte de su vida a la educación y han respaldado iniciativas importantes a favor de este sector. Por ello, les hago un llamado público para que asuman el liderazgo para que esta interpelación sinsentido cese de inmediato y permitan a las autoridades educativas trabajar. Todos debiesen sumarse a una cruzada a favor de la educación, en vez de convertirse en un obstáculo más para su avance.

 

Roberto Moreno Godoy