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Publicación semanal El Periódico

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“¿Bombero o Director?”

Las escuelas exitosas cuentan con buenos líderes.

Existen escuelas y colegios excepcionales. Logran una efectividad que los distingue y que va más allá de su ubicación, de los recursos con que cuentan y del perfil de sus alumnos. Por ello, muchos investigadores se han interesado en explorar qué factores hacen la diferencia. Uno de los que sale a relucir con frecuencia tiene que ver con la cabeza de la institución. Los expertos concluyen que la efectividad de los centros escolares guarda relación con el liderazgo que ejerce el director. 

Esta semana se sostuvo un encuentro con varios directores de establecimientos educativos y la Ministra de Educación en la Universidad del Valle. La conferencia principal, denominada ¿Bombero o Director?, estuvo a cargo de la doctora Allison Borden, de la Universidad de Nuevo México. La especialista comentó diversas estrategias que coadyuvan a un liderazgo exitoso en colegios de excelencia. De forma coloquial y participativa, entabló una amena discusión con los participantes acerca de lo que se puede hacer para generar resultados positivos. Durante su intervención, abordó las siete palancas de Bambrick-Santoro, que describen acciones que fortalecen la ejecución de una instrucción y cultura de calidad en la escuela. La doctora Borden generó una reflexión profunda, que permitió a los asistentes interiorizar que los resultados de sus colegios dependen en gran medida de ellos mismos.Hizo hincapié en que el desafío verdadero en un proceso de cambio no es la resistencia de los maestros, sino la del propio director. El manejo de su agenda determina lo que se hace y lo que se deja de hacer. Los directores tienen la potestad de concentrar su energía en lo más importante y no solo en lo urgente. Para lograrlo, deben generar un auténtico trabajo en equipo, centrado en confianza y en la distribución de responsabilidades. Pueden dejar de actuar como bomberos, respondiendo solo a las alarmas de incendio. 

Los líderes de las escuelas efectivas tienen éxito debido a la forma en que utilizan su tiempo: qué hacen, cómo y cuándo lo hacen. Se concentran en aquellas tareas que logran que los alumnos aprendan. Generan una visión que todos los miembros de la comunidad comparten. Acompañan y supervisan a los maestros brindándoles realimentación oportuna y completa, así como favoreciendo su desarrollo profesional. Prestan atención a las necesidades de los alumnos. Propician un ambiente positivo de escuela y de aula. Tienen expectativas altas del desempeño de todos. Establecen estándares claros y promueven su consecución. Planifican la instrucción. Fundamentan sus decisiones. Impulsan una cultura de enseñanza-aprendizaje centrada en datos. 

En fin, los colegios excepcionales cuentan con buenos líderes.

 

Roberto Moreno Godoy