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Publicación semanal El Periódico

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Hasta la última piedra

Buena señal de ente rector.

Recorrimos muchos kilómetros para llegar a nuestro destino. Las grandes áreas de cultivo, ociosas en esta época, pero de gran productividad en otras, aún mostraban los reflejos del duro invierno, dejando ver aquí y allá parches de nieve. Aparte de las señales de tránsito y de los avisos sobre poblados cercanos, quienes circulábamos por el sitio podíamos prestar plena atención al entorno. La larga jornada nos llevó a través de cinco Estados de ese país. Además de la naturaleza, la historia detrás de los pequeños pueblos y los modernos molinos de viento con sus enormes hélices dando vueltas para generar energía, nos sorprendió más que nada la limpieza del sitio. Me refiero no solo a la falta de basura, sino a la ausencia de contaminación visual, que nos permitió apreciar la esencia del lugar, así como la autenticidad del panorama. ¡Qué buen cambio!

En Guatemala nos hemos acostumbrado a la presencia de rótulos y vallas, que anuncian toda suerte de cosas. Su imposición termina ocultando y ensombreciendo la personalidad de nuestros caminos, pueblos y ciudades. La belleza, riqueza y diversidad del paisaje se ven anuladas por letreros que lo homogenizan e impersonalizan todo. Antes, en época de elecciones, a estos excesos se sumaba la campaña publicitaria, sobresaturada de pintura, logos partidarios y fotos de sonrientes candidatos, que no dejaban espacio, poste, árbol o piedra libre. Ahora, no importa cuánto falte para las elecciones, ni quién ni cómo se pague la campaña. Nos vemos sometidos a una práctica viciada, que no solo se ha generalizado, sino que está colmada de excesos e impunidad. Lo peor es que al tolerarlo, se alienta que los votantes, especialmente aquellos con baja escolaridad, sean seducidos por brillantes colores e imágenes retocadas, y que no presten la debida atención a la preparación, trayectoria y planteamientos de los líderes políticos. ¡Debe ponerse alto al asunto!

Esta semana, las autoridades del Tribunal Supremo Electoral resolvieron enfrentar los abusos en que varios partidos han incurrido, fijándoles un plazo para que retiren y suspendan la propaganda política anticipada. Dada la limitada capacidad de maniobra que la ley electoral les otorga y el eventual traslado de los casos a las cortes, algunos ven poca viabilidad al ultimátum. Sin embargo, el apercibimiento no solo está enmarcado en ley, sino refleja un clamor ciudadano, que cuestiona el proceder de los partidos políticos. Lo resuelto por los magistrados del Tribunal Supremo Electoral muestra su disposición a enfrentar el problema y hacer valer su autoridad, aplicándola por igual a todos, incluidos el partido gobernante y sus principales contendientes. ¡Ojala sean exitosos!

 

Roberto Moreno Godoy