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Publicación semanal El Periódico

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¿Eterna Primavera?

Oigamos las señales de alerta.

Esta semana la NASA y la Universidad de California-Irvine difundieron un estudio que muestra que una fracción de la Antártida occidental se encuentra en un estado irreversible de deterioro. Se pasó el punto de retorno, indicaron. Nada evitará que esas inmensas masas de hielo se derritan, ocasionando un aumento acelerado en el nivel del mar. Creen que el hecho de que el fenómeno esté ocurriendo simultáneamente en un gran sector, sugiere que pudo haber sido accionado por una causa común, tal como el aumento del calor en el océano. Algunos han reaccionado a esta noticia, colocándola como el colapso de dichos glaciares, cuyo retiro verterá millones de toneladas de hielo en el mar. Ven esto como un hito preciso en el cambio del clima del planeta. 

Coincidentemente, algunos columnistas han debatido hace poco acerca del calentamiento global y el cambio climático. Unos expresan su preocupación, mientras que otros minimizan la situación, señalando que solo se trata de ciclos naturales. Sin embargo, más allá de la interpretación que se quiera hacer del asunto y de las agendas políticas y económicas tras bambalinas, no podemos obviar las señales de alerta que se han levantado. Nuestros hábitos y prácticas están teniendo secuelas en el ambiente. No debemos ignorar la evidencia. Además, es preciso resaltar que los expertos han identificado algunas de las naciones y regiones del mundo que son más vulnerables al fenómeno. Guatemala se encuentra entre ellas. Por ello, es imperativo que reconozcamos la seriedad de la amenaza que se cierne sobre nosotros y que actuemos inmediatamente. Debemos buscar formas de minimizar los efectos del cambio climático y prepararnos para sus consecuencias. 

En respuesta a esta necesidad, hace una semana fue lanzado oficialmente el Sistema Guatemalteco de Ciencias del Cambio Climático, cuya secretaría técnica estará ubicada en su primera etapa en la Universidad del Valle. El sistema estará integrado por científicos e investigadores, con experiencia y trayectoria en este campo. El mismo afianzará la coordinación y cooperación interinstitucional, con el fin de comprender mejor el estado actual del país en materia de cambio climático e informar a las autoridades nacionales y a la sociedad civil para la toma de decisiones. Se espera que un trabajo conjunto entre las universidades, los centros de pensamiento, el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, y el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología, ayude a diseñar e implementar estrategias efectivas para abordar esta compleja situación. Cuidemos nuestra Eterna Primavera. Aún estamos a tiempo. 

Roberto Moreno Godoy