Centro de publicaciones

pic
pic
pic

Publicación semanal El Periódico

Publicaciones anteriores

 

Súper Mamá

Mañana conmemoramos su día.

“Fue una súper mamá. Vivió su vida llena de humor, pasión y amor. Nos hará mucha falta”. Hace unos días recibí este mensaje de un amigo, miembro de una familia a la que estimo mucho, pues no solo se trata de personas que se dan a querer, sino que se han caracterizado por proyectarse en distintos campos, para el bien de Guatemala. La comunicación refleja el mar de sentimientos que ha generado la sorpresiva partida de su madre, quien se fue luego de una breve enfermedad. Más allá de lo inesperado del acontecimiento, que les habrá movido el piso como pocas cosas lo habían hecho, así como del enorme vacío y congoja que estarán sintiendo, me conmovió la claridad de sus palabras. En medio de esta gran pena, agradecen sobre todo haberla tenido y poder compartir con ella todo lo que la hizo alguien singular y entrañable. 

Mañana, en que se conmemora el Día de la Madre, será una fecha especialmente dura para estos amigos y para otras personas que ya no tienen a su mamá o a la pareja a su lado. En mi caso, este 10 de mayo se ajustan 18 años de ausencia de mi mamá. Quizá despierte de nuevo, como me ha sucedido múltiples veces, con el impulso de llamarle, darle un abrazo o irle a ver, y caiga pronto en cuenta de que esto ya no es humanamente posible. Su memoria será una constante a lo largo del día. Mis pensamientos estarán con ella y agradeceré a Dios por habernos permitido a mis hermanos y a mí que un ser tan extraordinario nos trajera al mundo.

La celebración del Día de la Madre es motivo de alegría, pues nos permite colocarlas en el sitial de honor que merecen. Me parece que cuando se habla del parto como el momento de dar a luz, esto trasciende la primera exposición al mundo, pues pocos seres humanos iluminan tanto nuestras vidas como lo hacen nuestras madres. Su presencia o remembranza nos alienta a ser mejores y constituye una goma muy poderosa, que permite que los lazos familiares se mantengan unidos. Este sábado, mientras algunos se reunirán para consentirlas, otros recordarán al ser querido ausente y otros tantos reestrenarán el festejo junto a una madre primeriza. Sin embargo, todos celebraremos el milagro de la vida y la bendición que recibimos al contar con alguien tan especial a nuestro lado. Aunque extrañaré la presencia física de mi mamá, este fin de semana será una ocasión feliz en mi hogar. Junto a mis hijos acuchucharemos a mi esposa y celebraremos estar todos en casa. También haremos bulla a mi suegra, quien no es solo una abuela querida, sino una segunda mamá que Dios puso en mi camino. ¡Felicidades a todas las madres en su día!

Roberto Moreno Godoy