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Publicación semanal El Periódico

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Quijote para Todos

Pocas cosas potencian el aprendizaje como un buen libro.

La Plaza Paiz Riera, de la Universidad del Valle de Guatemala, sirvió de marco para un acontecimiento singular el miércoles de esta semana. Estudiantes, profesores, directores, decanos y otros colaboradores se dieron cita a lo largo del día para leer un fragmento del Quijote de la Mancha a una atenta concurrencia. La convocatoria del Departamento de Letras de dicha casa de estudios resultó ser muy exitosa. En una bien orquestada combinación de lectura y música de la época, los asistentes escucharon múltiples fragmentos de la obra, explicando varios de los lectores qué les había inspirado a escoger el segmento que habían compartido. El evento puso en relieve las bondades de la lectura, pues pocas cosas nos reconfortan, despiertan nuestra imaginación y potencian nuestro aprendizaje como el contacto con un buen libro. 

El 23 de abril, fecha en que se realizó esta actividad, coincidió con la celebración del Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. Como señaló la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, con motivo de esta celebración, “La historia de la palabra escrita es la historia de la humanidad. El poder de los libros para fomentar la realización personal y generar cambios sociales no tiene parangón. Íntimos y a la vez profundamente sociales, los libros abren amplios caminos de diálogo entre las personas, dentro de las comunidades y a través del tiempo”. Por ello, como dije, es un día para celebrar el libro como la materialización de la creatividad humana y del deseo de compartir ideas y conocimientos, de inspirar entendimiento y tolerancia.

Lamentablemente, pese a los beneficios descritos, nuestra sociedad no ha sido una de lectores. Además de la elevada tasa de analfabetismo, particularmente en las áreas rurales, pocos centros educativos y pobladores habían tenido acceso a libros y otros materiales de lectura de calidad. Por ello, es imperativo reconocer el enorme esfuerzo realizado por el Ministerio de Educación para distribuir bibliotecas de aula a todas las escuelas e institutos de preprimaria, primaria y ciclo básico, así como a las escuelas normales. El haber puesto en las manos de los niños y jóvenes las obras de los más talentosos autores nacionales e internacionales transformará la forma en que ellos verán el mundo y afrontarán los aprendizajes futuros. Ha abierto puertas y ventanas que cultivarán su espíritu de forma única. Ojalá que los pasos dados sean seguidos por muchos otros en esta dirección, que continúen llenando de libros y de un ambiente letrado a todas las comunidades del país. Esta es una de las mejores estrategias que Guatemala puede seguir para mejorar la calidad de la educación.

Roberto Moreno Godoy