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Publicación semanal El Periódico

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Barbas en remojo

Un alto en el camino para reflexionar.

El informe del segundo año de Gobierno ha copado las noticias. Muchos han opinado sobre los principales logros y dificultades del mandatario y de su equipo. Asuntos relacionados con la seguridad ciudadana, la transparencia, la economía familiar, la nutrición, la salud y la educación han cobrado relieve, en la medida en que analistas, medios de comunicación y contrincantes políticos contrastan la oferta electoral con los resultados obtenidos. Sin embargo, más allá de lo reportado por el Organismo Ejecutivo, de la crítica acérrima de algunos, de la lupa bajo la cual distintos miembros de la sociedad examinan los avances y de los múltiples intereses sobre la mesa, es innegable que hay materias pendientes, que exigen un mayor y duradero impacto, para lo cual es fundamental el aporte y la participación comprometida de todos, no solo del Gobierno central.

La mitad del período presidencial es un buen momento para hacer un alto en el camino. Parar un instante, tomar aire y renovar energía. La evaluación de medio término sirve para que las autoridades hagan un balance de lo actuado y enmienden errores. Les permite revisar qué estrategias no han podido ser implementadas, qué desafíos trae la coyuntura, qué cosas se quedaron en el tintero, quiénes han sido los principales aliados y detractores, cómo lograr el respaldo de más actores, qué obstáculos han existido y cómo ser más efectivos. Esta evaluación puede ayudar al presidente Pérez Molina y a su gabinete a trazar de nuevo el camino y tender puentes para fortalecer su gestión. 

Algunas personas ven la entrega de este segundo informe como la antesala a las próximas elecciones y como el inicio del traslado de la estafeta a un nuevo equipo de Gobierno. No comparto esta visión. Los funcionarios fueron electos por cuatro años y solamente han completado parte de su mandato. Su éxito debe ser del interés de la ciudadanía, pues, de no conseguirlo, todos pagaremos las consecuencias. La evaluación debe servir para que los diversos sectores de la sociedad respaldemos la institucionalidad, reconsideremos el debido respeto a las autoridades, entablemos un sistema de pesos y contrapesos que funcione mejor y alcancemos grandes acuerdos nacionales, que promuevan una Guatemala más próspera y una mejor calidad de vida para los pobladores, sin distinción alguna. También debe estimular a los partidos políticos a poner sus barbas en remojo, prestar atención a puntos álgidos de nuestra democracia, reexaminar los desafíos que acarrea hacer Gobierno, fortalecer sus cuadros y ser parte una auténtica agenda nacional compartida.

Roberto Moreno Godoy