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Publicación semanal El Periódico

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Honor a quien honor merece

Exaltando nuestros valores.

¿A quién admira? ¿Se ha acercado a esa persona para hacerle ver que aprecia su esfuerzo y/o su forma de ser? No siempre tenemos ocasión de hacerlo. Es lamentable, pero en nuestro entorno prevalecen los señalamientos, la censura y la crítica. Basta con leer los titulares de prensa. Le invito a realizar un ejercicio sencillo. Ubique los periódicos de esta semana y analice cuántas primeras planas exaltaron logros y trajeron buenas nuevas. ¿Cuántas fueron objeto de alarma y resaltaron problemas? Aunque existen cosas buenas que compartir, demasiadas veces se opta por colocar el reflector sobre lo malo y se deja pasar desapercibido lo positivo que nos rodea. Nuestra elección debiese ser destacar a ciudadanos y entidades que realizan una labor encomiable, digna de inspiración. Debemos imitar los esfuerzos que se realizan en esta dirección. Veamos uno de ellos.

En agosto de 1984, hace casi tres décadas atrás, el Consejo de Administración del Banco Industrial fundó el Programa Cívico Permanente, con el propósito de fortalecer los valores cívicos de los guatemaltecos, y reconocer el aporte constructivo de personas e instituciones que engrandecen a Guatemala. Cada día se confiere el honor de izar el pabellón nacional en la Plaza Cívica “Ramiro Castillo Love” del Centro Financiero en la zona 4, a un guatemalteco, quien ha sobresalido por su ejemplar trayectoria profesional, en beneficio de la comunidad. La iniciativa, que comenzó con motivo del Día de la Bandera, ha permitido a distintas organizaciones y gremios postular a sus miembros más prominentes, confiriéndoles un justo homenaje. De esta cuenta, se ha enaltecido la labor de maestros, científicos, médicos, abogados, humanistas, ingenieros, bomberos, deportistas, carteros y de muchos otros, todos ellos identificados por sus colegas como personas de bien. Asimismo, durante septiembre se incentiva a estudiantes talentosos, permitiendo izar el pabellón nacional a niños abanderados de diversos establecimientos del nivel primario. 

Durante estos años, se ha rendido homenaje a muchas personas connotadas de nuestra sociedad. Además, se ha construido ciudadanía, engrandecido a nuestra Patria y sembrado una semilla de esperanza. Ayer tuve el privilegio de acompañar a doña Cordelia Mora de Mooney, guatemalteca de muchos quilates, quien izó el pabellón nacional, a propuesta del Grupo Educativo Del Valle. Ella ha dedicado su vida a la educación. El acto fue muy emotivo y nos recordó a todos la importancia de valorar y agradecer lo que tenemos. ¡Ojalá muchas personas sigan sus pasos!

Roberto Moreno Godoy