Universidad del Valle de Guatemala
18 avenida 11-95 zona 15
Vista Hermosa III
Guatemala, Guatemala. 01015

PBX: (502)(502) 2507-1500

Consulte los números directos »

Correo electrónico: info@uvg.edu.gt

¿Sugerencias?






Columna de opinión publicada en ElPeriódico


Juego democrático

¿Cuánto vale nuestra palabra?

La consolidación de la democracia exige un apego al marco jurídico, a partir de los fundamentos dados por la Constitución Política de la República, que establece los principios, valores, condiciones y reglas del juego bajo las cuales funciona nuestra sociedad. Demanda establecer mecanismos de participación y representación adecuados, así como favorecer acciones que garanticen el pleno cumplimiento de los deberes y derechos ciudadanos, viabilicen un desarrollo sostenible y promuevan una vida digna para todos. El Estado de Derecho no es letra muerta ni opera en un vacío.  Contempla  el establecimiento de ese marco claro que rija el comportamiento de las personas, de las organizaciones y de las empresas, pero también exige un compromiso genuino de todos de apegarse a dichas directrices.  

 

El ejercicio democrático de las últimas décadas ha evidenciado procesos en donde la supuesta defensa de lo consignado en la Constitución Política se hace valer mediante la amenaza de medidas de hecho, que violentan lo preceptuado en la misma.  Algunos de nuestros líderes y funcionarios,  llamados a cumplir las obligaciones que la ley les confiere y a realizar una función de intermediación política, no logran siempre realizar la labor que les fue encomendada. Representantes de organizaciones se sientan en largas jornadas de “diálogo” y en un momento dado, a su conveniencia, se levantan de la mesa, desconociendo lo actuado e imposibilitando la continuidad del proceso. Brindamos espacio para que expertos se pronuncien  sobre diversos aspectos, pero no siempre les exigimos informarse debidamente o sustentar sus posiciones. Cada vez estamos más polarizados y nos cuesta entablar una buena comunicación. Se tiene temor en asumir compromisos de largo plazo, pues no hay certeza jurídica. Existe el riesgo latente de que un cambio legal, de autoridades o de representantes, modifique las condiciones y las reglas del juego, echando por la borda las inversiones o el trabajo realizado. El valor de la palabra se ha perdido y la noción de honrar los compromisos adquiridos se ha diluido peligrosamente. 

 

La democracia no es un ejercicio sencillo.  Nuestra preparación ciudadana requiere que estemos debidamente informados sobre las normas que regulan nuestro comportamiento en distintos ámbitos de acción, pero, ante todo, reclama que comprendamos, valoremos e internalicemos los valores y principios en que nuestra sociedad cree y con los que se ha comprometido. 


 

Roberto Moreno Godoy